Cinco premios bulthaup reflexionan sobre el hogar en tiempos de confinamiento

La lenta vuelta a una cierta normalidad es un buen momento para reflexionar sobre el papel del hogar y su función o funciones. El confinamiento nos ha obligado a vivir la casa con una intensidad inusitada, lo que nos ha permitido calibrar sus bondades y deficiencias. Es por ello que hemos convocado a cinco de los ganadores del concurso bulthaup para que compartan con nosotros sus reflexiones sobre el hogar, así como para que nos hablen de su lugar preferido en la casa. Finalmente, al hilo de la nueva campaña de comunicación de bulthaup orientada también a la reflexión sobre la necesidad de revalorización del individuo y su entorno emocional, les hemos pedido que nos digan lo que les sugieren algunos de los leitmotivs que articulan dicha campaña.

¿Cómo ha influido el obligado confinamiento en tu reflexión sobre el papel de la casa, del hogar?

– Sandra Soler: Creo que esta crisis está destinada a cambiar nuestras prácticas diarias y nuestra forma de pensar, reforzando la necesidad de un estilo de vida sostenible, basado en valores como la simplicidad, la autenticidad, la calma, el cuidado de las personas y del medioambiente. Ahora más que nunca tenemos que disfrutar de nuestras casas, el lugar que nos proporciona cobijo y protección, donde empieza nuestra experiencia del mundo y se tejen las primeras relaciones sociales.

– Elina Vilà: Este encierro obligado y simultáneo es muy raro. Todos estamos pasando por esta intensa experiencia que es el confinamiento: cada uno refugiado entre los límites de su casa. La primera pregunta que surge es sobre cómo me siento en casa. Una pregunta que todos nos hemos planteado simultáneamente. Definitivamente es una experiencia que nos hará más reflexivos respecto a los espacios que necesitamos para sentirnos bien. nto en casa. Una pregunta que todos nos hemos planteado simultáneamente. Definitivamente es una experiencia que nos hará más reflexivos respecto a los espacios que necesitamos para sentirnos bien.

– Osvaldo Luppi: La casa, el hogar, es nuestra verdad. Si somos felices en casa lo seremos fuera también. Hay muchas viviendas que no están preparadas para que la gente viva muchas horas en ellas. Están pensadas para dormir y punto. Esto debe cambiar. Se debe regular para permitir viviendas más flexibles, mejor ventiladas e iluminadas y con una concepción estética que permita a cada persona apropiarse del espacio.

– Francesc Rifé: Esta crisis me ha dado la oportunidad de redescubrir mi hogar. A menudo asumes ideas sobre el diseño, pero no es hasta que las experimentas durante un largo período de tiempo, que las interiorizas. Si me reafirmo en algo después de este tiempo de confinamiento es en la idea de simplicidad. La clave de la buena vida es disfrutar de lo estrictamente necesario.

– Marcos Catalán: En el confinamiento hemos puesto a funcionar a toda máquina nuestros hogares. Al someterlos a prueba día tras día, nos hemos dado cuenta de sus carencias y aptitudes. En estos momentos nuestras casas no son solo el marco de convivencia de la familia, sino que estamos forzándolas a que suplan parte de los servicios que nos brinda el espacio público de la ciudad. Eso me lleva a pensar que el hogar de mañana tendrá que incorporar un programa más amplio que nos permita aislarnos de un entorno público más «hostil». ¡Será la tecnología la que permita reconvertir nuestros hogares!

¿Cuál es la parte de tu casa en la que te sientes más a gusto y por qué? ¿Qué sentimientos te provoca?

– Sandra Soler: En mi estudio, dónde nacen la mayoría de mis proyectos. Es la parte de la vivienda que más conecta con en el exterior, me relaja y me da calma.

– Elina Vilà: No hay una parte de la casa en la que esté más a gusto que en otras. Parece una obviedad, pero en nuestra manera de habitar la casa, estamos muy automatizados. La relación con la casa según el momento del día, la luz o el clima, se intensifica.

– Osvaldo Luppi: Sin duda, la cocina. Es encuentro, es fuego, es comida, es vida.

– Francesc Rifé: La cocina es, literalmente, el centro de mi casa. La hemos convertido en una especie de ágora. Es un espacio que me hace muy feliz.

– Marcos Catalán: En nuestro caso vivimos en un ático pequeño pero con una gran terraza bien orientada. Este es el lugar que disfrutamos más. En estos momentos de confinamiento, se convierte en la sala de estar, el comedor, la oficina e incluso la «cocina» de nuestra casa.

Fotógrafo: Adrian Pedrazas Profumo

Fotos de arriba a abajo: Sandra Soler, Osvaldo Luppi, Marcos Catalán, Elina Vilà y Francesc Rifé.

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